He llagado muy pronto a mi segunda entrada del libro, y eso es… ¡motivo de celebración! La historia es genial, fantástica y… (La verdad es que no se me ocurren más que dos palabras para definir esta obra).
Les comenzare contando algo que me ha pasado muy pero muy pocas veces: el otro día vi la hora, eran las 6:30 de la tarde, en ese mismo momento comencé a examinar de a poco las páginas del libro y leí. Entonces pasó un largo rato y me di cuenta que había avanzado mucho en las paginas, de un momento a otro ya me encontraba con por lo menos un cuarto del libro leído (por no decir el numero de la página), lo que era muchísimo en comparación con otros libros también bien entretenidos. Pero luego me fijé en la hora y “caché” que ese largo rato no habían sido sino 60 minutos de mi día. No sé que será, pero me dieron ganas de continuar leyéndolo sin parar, quizá sea el personaje o de cierta manera el suspenso que hay por conocer los siguientes acontecimientos del relato. Aunque también la organización de sus hechos, la manera como se ordena cada suceso, es algo que debería considerar para poder concluir el “por qué” de mi tan acelerado avance.
Hasta donde he podido leer en el relato hay mucha reflexión y análisis sobre lo que es la vida. Santiago se llama el personaje principal, este un día se fue de su hogar con el fin de recorrer y conocer el mundo; es por esto que dejó sus estudios en la sacristía y se convirtió en un pastor de ovejas. El había tenido un sueño extraño una vez, pero luego se le repitió. En este el visitaba las pirámides de Egipto en donde alguien le muestra que encuentra un tesoro. Entonces decidió consultar su sueño con alguien que supiera interpretarlos; fue y le dijeron lo mismo, nada nuevo de lo que sabía, se fue. Entonces paso que se encontró con un viejo rey que sabía toda la historia de su vida hasta cosas que el muchacho (Santiago) no había contado a nadie, el muchacho sorprendido quiso escuchar más al viejo que no dejaba de hablar. Este le dijo que debía seguir su sueño, que no lo ignorara, que podía hacerlo realidad, que era cierto que en ese lugar hallaría un tesoro, el muchacho decide creerle, vende sus ovejas y parte a África a la cuidad de Tanger, donde lo asaltan y tiene que partir desde cero trabajando para un mercader de cristales. Trabajando junta más de lo que tenia, decide entonces seguir su sueño y viaja a través del desierto del Sahara para llegar a las pirámides de Egipto; pero no viaja solo, se acompaña de un “aficionado” a la Alquimia (y de toda una caravana). Pero por el temor a la guerra que en ese momento había en los alrededores deciden todos los viajeros refugiarse en un oasis. Es hasta aquí donde he llegado; la verdad llegué un poco más adelante, pero no quiero contar el resto, solo les diré que si ya sabían en lo que consistía la alquimia y en la primera parte del libro se extrañan de que no encuentran relación con esta, no se desesperen que lo mejor de la historia pasa cuando los dos viajeros (Santiago y su acompañante), encuentran por primera vez un verdadero Alquimista.
En cuanto a mí, continuare leyendo este maravilloso libro, espero que también lo lean y lo terminen, por que de seguro habrá más de alguna sorpresa (¡ya me imagino!). “ok”, te dejo la invitación nuevamente para que leas el siguiente texto, que será el ultimo. Pero me despediré haciendo una pequeña acotación: el libro me “huele” a cuento de hadas.



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