jueves, 29 de agosto de 2013

Stop! solo un break...

Es aquí donde me detengo para hacer una pausa y hablar de lo que he exprimido de este complejo libro.

Esta extraordinaria reflexión acerca del amor no me decepciona, está cumpliendo con casi todas mis expectativas. No es de fácil lectura, pero si deja claro al máximo cada concepto que explica, no dando lugar a dudas. En el libro se elabora una teoría acerca del amor y de la necesidad profunda con la que se enfrenta todo tipo de hombre y mujer, la de superar el estado “separatidad”; el señor Erich Fromm se ha encargado de explicarme cada palabra que el cree que podría resultarme desconocida o compleja como lo es esta última. 


Según Fromm: la “separatidad” es la fuente de toda angustia humana. Estar separado significa estar aislado, sin la capacidad de realizarse como persona. La relaciona con el relato bíblico de Adán y Eva, cuando estos comen del fruto del "árbol del conocimiento del bien y del mal", después de haber desobedecido se dan cuenta que se hallaban desnudos, y toman conciencia de que había algo que de cierta manera los separaba, algo que los hacía diferentes el uno del otro; esta “separatidad” es la que el humano intenta superar. 

Si bien existe una forma de pasar por encima ese sentimiento de estar separado, las personas siempre buscan otras maneras pero que no son las adecuadas o las que lleven al camino para llegar a superarla. Por ejemplo: el autor describe una manera muy usada con este fin, sobre todo en el mundo occidental, consiste en la unión de dos personas pero únicamente en un sentido sexual, el autor dice que se resuelve en cierta manera la separatidad, pero que no es duradero. Para dejárselos más claro les citare la parte en que se explica esto: 

“Si dos personas que son desconocidas dejan caer de pronto la barrera que las separa, ese momento de unidad constituye uno de los más estimulante y excitantes de la vida, más personas que han vivido encerradas, suele verlo facilitado si se combina o inicia con la atracción sexual y su consumación. Tal tipo de amor es, poco duradero, cuando llegan a conocerse bien, su intimidad pierde su carácter milagroso mata lo que queda de esa excitación inicial, al comienzo no saben todo esto: Consideran estar locos el uno por el otro, esto solo muestra el grado de soledad interior. “ 

El señor “alemán/estadounidense” dice que no hay ninguna empresa o actividad que se comience con tantas expectativas y que fracase tan a menudo como lo es el amor. 


Personalmente concuerdo con gran parte de las ideas tratadas en estas páginas, me gusta mucho la forma como se relaciona la Biblia con el amor, al igual que Fromm pienso que este se practica, y no se trata de una experiencia mental, ni tampoco únicamente física: “El amor no es esencialmente una relación con una persona específicamente; es una actitud, una orientación de carácter que determina el tipo de relación de una persona con el mundo como totalidad, no con un objeto amoroso.

La mayoría de la gente no comprende que el amor es una actividad, un poder del alma, cree que lo único necesario es encontrar un objeto adecuado y que después de todo viene solo. Dicen que el amor es una orientación que se refiere a todos y no a uno”. Este último punto se relaciona con lo que dijo Jesús: “Ama a tu prójimo como a ti mismo”, siguiendo la línea de conceptos, “amor a sí mismo” es la proporción de amor que se necesita para amar a otra persona, cualquiera sea. 

Hay un amor que se diferencia a los demás por su naturaleza, este es el “Amor Materno”, una fuerza incondicional que se da por el simple hecho de que “un niño es hijo”, explicado de otra forma: la mujer ama a su hijo porque es su hijo, porque antes de salir del vientre el niño era parte de esta, como si fueran una sola persona, aun luego encontrándose separado físicamente el bebe de ella, continua siendo parte suya pero psicológicamente. Es por ello que su amor es incondicional y no condicional como lo es el amor del padre, donde este varía de acuerdo a las acciones que realice el niño; sus errores o aciertos.


Dejare el concepto de “amor a Dios” para que ustedes lo analicen con cuidado, pues es un poco extenso y muy complejo (de mi parte y como persona cristiana yo se que amar a Dios implica creer en él; una fe sostenida de que todo lo sabe y todo lo puede, si hay una manera de aprender a amarlo es primero conociendo su palabra; La Biblia). También les dejare la parte de la “práctica del amor”, solo adelantare que según el autor no existe nadie que no haya experimentado amor alguna vez, cuando niño, adolescente o adulto. Amar requiere mucho trabajo; mucha disciplina y paciencia. 

Te invito a leer este maravilloso libro, te aportara nuevas ideas y quizá una nueva visión del mundo, lo que es definitivo es que te aportara a seguir madurando como ser humano. ¡Léelo!, de verdad quizá en su último capítulo encuentres la formula o la receta para e amor verdadero. Suerte y lee mi próximo texto que será el último sobre este tema: “Después”.


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